Foto de pixabay.com

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La vejez es una etapa de la vida que se mira remota, hasta que llega. Dicha etapa trae consigo una serie de privilegios, como es el caso del retiro, en el que las personas que han trabajado durante toda su vida son retribuidas por el Estado, por decirlo de alguna forma, por sus años de servicio ininterrumpido, ya sea en el sector público o el privado.

Al respecto, esta etapa puede generar diversas interrogantes, entre ellas ¿Y luego qué hago?, ¿A qué me dedico?, ¿En qué invierto todo mi tiempo libre? Es importante saber que la jubilación es un derecho adquirido, la cual se obtiene a base de trabajo, y mientras llega el momento de ese anhelado retiro no debemos dejar por sentado nada, ni esperar a que el momento arribe para planificar qué hacer en adelante.

Ya que la jubilación consiste la culminación de un período de arduo trabajo y dedicación por lo que se hizo por más de una década, vale la pena revisar algunas opciones para que el retiro no nos tome con las manos arriba, sin nada qué hacer.

1.- Ciclo de vida del flujo de los ingresos.

Esta tesis, también recibe el nombre de ‘Teorema del Tepuy’, de acuerdo con Instituto-finanzas.com, establece el costo de vida promedio como la primera parte de teorema, en el cual se evidencia un déficit en los primeros años de vida, hasta que dejamos de ser mantenidos por nuestros padres, mientras estudiamos o nos preparamos para pasar a la siguiente fase.

Posteriormente, ya casi concluyendo la etapa universitaria, se visualiza en el teorema la obtención de ingresos por nuestros propios medios, los cuales incrementan en la medida que ganamos experiencia. Por último, está la última parte del teorema, que habla del déficit significativo en los últimos años de vida, producto de los bajos ingresos que conlleva la vejez.

De esta última etapa se puede extraer certeramente la interpretación de que la etapa media, que es la de mayor ingresos, es un período para aprovecha en toda su extensión, ya que de nuestro rendimiento durante ese lapso depende tener una vejez con una economía holgada y cómoda.

Si te encuentras en la fase media, toma muy en serio el razonamiento de esta tesis financiera.

2.- Planifica tu retiro.

Ningún retiro es igual a otro. En él influye la situación actual durante el tiempo de trabajo, el cargo, el salario, entre otros factores que determinarán cuáles serán tus verdadero beneficios y, con base en lo anterior, saber con cuánto contarás para vivir toda tu fase de adulto mayor.

3.- Define tu fecha de retiro.

De acuerdo con Instituto-finanzas.com, el rango promedio del retiro es entre los 55 y 65 años de edad. Deberás calcular el tiempo que te queda antes de cumplir el mínimo promedio para definir lo que tienes que acumular en dinero para asegurarte una vejez tranquila, libre de deudas o, al menos, con liquidez para responder por ellas.

4.- Monto con el que deseas vivir luego del retiro.

Calcula el monto mensual de tu ingreso hoy y deduce los gastos actuales, que deberá ser tomado entre 70% y 80% de tus ingresos, según el mismo portal. Teniendo presente esto, y si vives en un país donde la tasa inflacionaria no presenta cambios constantes, puede establecer que el número que arrojen tus gastos es lo que necesitarás para vivir tu vejez cómodamente.

Fuente: Instituto-finanzas.com