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La sexualidad humana es un mundo muy complejo donde casi todo es válido si proporciona placer y excitación. ¿Alguna vez has querido hablar en la cama? ¿Has sentido la necesidad de expresarle a tu pareja tus deseos y necesidades mientras haces el amor? ¿Te has sentido cohibido al momento de pronunciar alguna palabra fuerte porque temes hacer sentir a tu pareja como “una mujer fácil”? Si eres mujer ¿te has avergonzado de decir “palabras sucias” y has querido evitar que tu pareja piense mal de ti?

El sexo verbal no es ninguna novedad por estos días, todos sabemos que el órgano sexual fundamental es el cerebro, pues en él surge la excitación y las ganas. Algunas parejas tienen la costumbre de hablar en la cama, lo hacen durante el juego previo al acto sexual, y también durante el mismo.

Hablar durante el sexo tiene efectos positivos la mayoría de las veces, sobre todo si las parejas están de acuerdo en hacerlo, no tienen prejuicios ni se dejan llevar por juicios morales. Hablar en medio de las relaciones sexuales incita las emociones y prepara el cuerpo para reaccionar de determinadas formas. Para algunos hombres, fundamentalmente hablar durante el sexo es primordial, porque les permite expresar con libertad lo que sienten en el momento, los hace sentir plenos, pues no se limitan tan solo a hacer en silencio, sino que decoran sus relaciones con la banda sonora de sus propias palabras y las de su pareja.

De igual modo, para las mujeres también es importante, ya que las lleva a desinhibirse totalmente. Algunos expertos aseguran que las mujeres que hablan en la cama son mucho más seguras de sí mismas que las que no lo hacen, pues esta práctica genera empatía en la pareja y una gran autoconfianza.

Durante la relación sexual el cuerpo del hombre se comunica con el de la mujer, todo lo que dicen ambos participantes esta representado en las acciones que efectúan ambos. Por lo general, quienes hablan en el sexo pueden guiar al compañero sexual sobre lo que quieren o necesitan, así como también preguntar algo que les sea de interés en medio de la situación.

Todo vale durante la relación sexual, pero se recomienda evitar frases imperativas o repetitivas que puedan dañar el ambiente. Si su pareja habla en exceso, tampoco es valido que te quedes callado, pues puede entender tu silencio como una muestra de indiferencia o rechazo.

Palabras después del orgasmo, al terminar la relación, el hombre y la mujer se relajan volviendo a la realidad. En ese momento, mas allá de los abrazos y los besos que implican ternura, hablar sobre como se sintieron es muy recomendable.

Algunos especialistas recomiendan hablar después de terminar la relación, es muy sano para la compenetración de la pareja.