Foto cortesia de: www.pixabay.com

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Muchas veces tenemos la impresión de estar junto a nuestros hijos o amigos y, realmente, solo estamos cerca. En la actualidad existen muchísimos factores que hacen que nuestro tiempo en familia sea cada vez más reducido y de menor calidad.

Lamentablemente, esta es una realidad que se ha vuelto muy común en nuestra nueva sociedad latinoamericana, que a pesar de tener más acceso a la información en estos días, no sabemos comprendernos ni comunicarnos con los propios miembros de nuestra familia.

1.- Tiempo de calidad.

Para Cepvi.com, nos engañamos pensando que unos pocos minutos de calidad reemplazan a mucho tiempo asignado de baja calidad. Sin embargo, la experiencia nos demuestra que se necesitan de ambas variables para construir relaciones armoniosas, donde prevalezca el dialogo y se compartan con satisfacción las responsabilidades.

El tiempo de calidad y cantidad que dediquemos a nuestras relaciones interpersonales determina, en gran medida, el mantenimiento y la calidad de las mismas. La calidad es, según la página citada, “estar dispuesto para y por el otro, concentrarnos absolutamente en las personas que amamos. Cuando propiciamos el encuentro con nuestros familiares, estamos regalándonos una oportunidad de compartir experiencias saludables, al permitirnos activar los lazos de la fraternidad, el amor, la amistad, la camaradería…

En el caso de la pareja, un vínculo amoroso no se puede fortalecer sin un espacio para la intimidad afectiva, espiritual y física.

2.- Tiempo juntos.

Para Cepvi.com, el vínculo matrimonial no se fortalece si no se dedica un espacio para la intimidad afectiva, física y espiritual de la pareja. Las parejas que vuelven su vida una rutina, terminan perdiendo la chispa de la pasión y no extrañaría que ello conllevara a crisis importantes, de terribles desenlaces. Para evitarlo, es fundamental que la pareja reconozca que ha abandonado su espacio y lo desee recuperar.

3.- Evitar la monotomia.

Una relación de pareja de muchos años debe reinventarse cada vez para no caer en el hueco de la monotonía, lo cual puede significar un gran reto, que vale la pena intentar superar juntos. En este sentido, un viaje de dos, lejos de tecnología y con mucho romanticismo es efectivo para devolverle la emoción a esa relación.

Con voluntad y mucho amor, cualquier barrera es insignificante para quienes se aman, respetan y desean compartir momentos memorables junto a sus seres queridos.

Vale la pena crear un tiempo con todos ellos, pues ¡La vida es una y pasa volando!

Fuente: http://www.cepvi.com